El baile erótico, un mundo por explorar

Por sus propios orígenes, y por otros motivos de origen cultural y social, hace tiempo que se considera la danza como un baile casi en exclusivo de mujeres. Sí, es cierto que muchos hombres han despuntado también en este arte, y sus nombres son muy conocidos; pero por lo general, en cualquier academia de danza se ve cómo el número de féminas es muy superior al de varones entre sus alumnos, y suelen ser ellas las que acaban despuntando con más frecuencia que ellos.

Pero sin embargo, yo siempre he creído que, si hay realmente un tipo de danza que las mujeres hacen mucho mejor que los hombres, son los bailes porno. Por la razón que sea, los bailes eróticos son un arma de seducción clarísima que, aún más claros, es mucho mejor usada y en muchas más ocasiones por ellas que por ellos. Y la verdad es que, siendo objetivos, no cabe duda de que, a nivel estético e incluso técnico, las chicas suelen bordar esta clase de bailes, o quizá sea el mismo cuerpo femenino lo que acaba por marcar la diferencia, puede que mejor preparado para ciertos movimientos; y también, por qué no, un sentido del ritmo más desarrollado.

Y, si vamos a ser un poco mal pensados y recurrimos a la eterna y bendita lucha de géneros, quizá podríamos pensar que las mujeres saben muy bien cómo enardecer la mente de los hombres, por qué no decirlo. En palabras de un amigo que se dedica a trabajar como boy los fines de semana, no es tan fácil excitar a las señoras tan fácilmente con un baile; según confiesa, a veces es él quien termina excitado y empalmado antes de que ellas empiecen a dar señales de estar cachondas, aunque claro, un profesional tiene que saber disimular. Sin embargo, si trasladamos ese escenario a los hombres, y pensamos por ejemplo en un local de striptease, con bailarinas en paños menores y moviéndose sinuosamente contra una barra de hierro, la diferencia es bastante palpable: yo diría que incluso los clientes ya llegan excitados al lugar, sólo de pensar en lo que pueden encontrar ahí.

Además, si recordamos los mejores bailes eróticos del cine, no hace falta decir que las imágenes que nos vienen a la mente son, por supuesto, de chicas o mujeres realizando sus movimientos más sexys ante los ojos abiertos de uno o varios varones, según el caso. No sé si asegurar tan claramente que este tipo de baile podría considerarse casi exclusiva del género femenino daría lugar a algún tipo de machismo, feminismo, o ambos; pero está claro que no sólo el arte de la danza, sino también en el del cine, piensa lo mismo que yo, ya que eso es lo que usa para atraer al público a ver sus producciones. Incluso en los espectáculos de danza en vivo, ballets y cosas así, no se puede negar que, estéticamente hablando, el cuerpo de las chicas se ve mucho mejor en movimiento y vestido con los trajes respectivos que el de ellos (hablo de estética, porque de técnica ni entiendo ni entro en ello, mis conocimientos no llegan a tanto). No creo que esto dé lugar a muchos tipos de discusión, aunque claro, siempre puede haber quién no piense como yo, respetable también.

Como sea, en este tema de los bailes eróticos, hay algo que también me queda muy claro: la poca incursión que el baile como arte ha hecho en él. Quizá también se vea cargando con prejuicios y ciertos tabúes, y por supuesto a nadie se le ocurre considerar a una bailarina de striptease como una profesional de este mundo. ¿Y es eso justo? Sé de buena tinta que todas ellas trabajan mucho, ensayan y tienen que mantenerse en forma para poder realizar todos esos movimientos que vuelven loco a su público. ¿No se merecen alguna consideración?